Pseudomonarchia Daemonum: la lista de Weyer antes de la Goetia
La Pseudomonarchia Daemonum, la falsa monarquía de los demonios, es la lista de sesenta y nueve nombres que Johann Weyer publicó en 1577 para exponer la locura de los magos, y de la que salió casi entera la Goetia. Qué es, qué contiene y cómo se lee.
La Pseudomonarchia Daemonum, la “falsa monarquía de los demonios”, es la lista de la que salió casi entera la Ars Goetia. La publicó en 1577 Johann Weyer, un médico que combatía la caza de brujas, como apéndice de un libro escrito para demostrar que los jueces no sabían reconocer la obra del diablo. La incluyó para exponer la locura de los magos, y terminó dándoles su catálogo más copiado. Este artículo explica qué es, de dónde la sacó Weyer, qué contiene y en qué se diferencia de la Goetia.
Quién era Johann Weyer y por qué publicó la lista
Johann Weyer fue un médico del siglo XVI, discípulo de Cornelio Agrippa, que en 1563 publicó De praestigiis daemonum, “De los engaños de los demonios”. Su tesis era valiente para su tiempo: muchas de las mujeres acusadas de brujería eran enfermas o engañadas, no aliadas del diablo, y no merecían la hoguera. No negaba la existencia de los demonios; negaba que los jueces supieran reconocer su obra.
En la quinta edición, de 1577, añadió un apéndice: la Pseudomonarchia Daemonum, un catálogo de demonios con sus rangos, oficios y legiones, sacado de un manuscrito de magia que él llamó Liber officiorum spirituum, el libro de los oficios de los demonios. Lo publicó para exponer la locura de los magos, y lo dejó incompleto a propósito: avisó de que había omitido pasajes para volver la obra inservible, no fuera que algún curioso se atreviera a imitar esa prueba de necedad.
Qué contiene: sesenta y nueve demonios
La lista empieza por el rey Bael y sigue con Agares, Barbas —el Marbas de la Goetia—, Pruflas, Amon, Barbatos, Buer, Gusion y así hasta sesenta y nueve, cerrando con el príncipe Stolas. De cada uno da el rango —reyes, duques, marqueses, condes, presidentes y un caballero, Furcas—, la forma en que aparece, sus oficios y las legiones que manda, además de las horas y el rito para conjurarlos. No trae sellos: los sigilos que hoy se asocian a estos demonios llegan con la Goetia.
Weyer también hizo cuentas: según el cálculo que se le atribuye, los demonios suman 7.405.926, al mando de setenta y dos príncipes, y un autor anónimo de 1581 corrigió la cifra a 7.409.127 demonios y setenta y nueve príncipes. La lista misma delata que está incompleta: habla de los setenta y dos reyes que Salomón encerró, pero solo nombra sesenta y nueve, y le falta el comienzo, donde los manuscritos emparentados trataban de Lucifer, Belcebú, Satán y los cuatro demonios de los puntos cardinales.
De dónde salió: el Livre des Esperitz
El manuscrito de Weyer no era único. Se le parece mucho otro de 1583, The Office of Spirits, y los dos parecen elaborar un texto francés del siglo XV, el Livre des Esperitz, el libro de los demonios: de sus cuarenta y siete demonios, treinta son casi idénticos a los de la Goetia. La lista que hoy se atribuye a Salomón tiene una genealogía documentada de manuscritos medievales y renacentistas, no de Jerusalén.
Reginald Scot la tradujo al inglés en 1584, dentro de su Discoverie of Witchcraft, otro libro escrito contra la caza de brujas, y por esa vía llegó a los magos ingleses del siglo XVII que compusieron el Lemegeton. Collin de Plancy, en el XIX, la usó como fuente principal de su Diccionario infernal: casi todas sus entradas de demonios terminan con la misma nota, “Wierus, in Pseudomonarchia daemonum”.
La Pseudomonarchia y la Goetia: las diferencias
La Goetia toma de Weyer casi todo y cambia lo suficiente para que se note. Pasa de sesenta y nueve a setenta y dos demonios añadiendo cuatro que Weyer no tiene —Vassago, Seere, Dantalion y Andromalius— y quitando uno que sí: Pruflas, el príncipe y duque que vive junto a la torre de Babilonia y promueve discordias, guerras y mentiras. Cambia el orden, retoca oficios y nombres —el Sidonay de Weyer es el Asmoday de la Goetia— y, sobre todo, añade un sello a cada demonio.
El sentido también cambia. Weyer la publicó para desacreditar a los magos; la Goetia la convirtió en manual de trabajo. Por eso conviene leer las dos juntas: cuando un demonio de la Goetia tiene un oficio extraño o un nombre doble, la versión de Weyer suele explicar de dónde viene. En los artículos de cada demonio de este blog, el número que ocupa en Weyer es esa comparación.
Cómo se lee la Pseudomonarchia desde el sendero oscuro
La historia de la Pseudomonarchia es una ironía perfecta: el hombre que quiso salvar a las acusadas de la hoguera exponiendo la locura de los magos terminó entregándoles su catálogo más duradero. Lo que se publica para burlarse de una fuerza también la difunde. Los nombres sobreviven a las intenciones de quien los escribe, y la oscuridad se las arregla para pasar de mano en mano incluso a través de sus enemigos.
Para el practicante, la lección es de método: un nombre no vale por su antigüedad imaginaria, sino por su genealogía real. Saber que la lista atribuida a Salomón viene de un médico del siglo XVI y de manuscritos franceses no le quita nada: le da suelo. Con el demonio interior pasa lo mismo: su nombre no necesita linaje inventado, necesita ser verdadero.
Temario 3: Demonología y los 72 Demonios de la Goetia
Puedes ver este tema en video y explorar la serie Temario 3: Demonología y los 72 Demonios de la Goetia en nuestro canal oficial.
La Guía Definitiva del Demonio Interior — Edición Grimorio Completa ($29 USD)
El tomo fundacional de la Escuela del Rey Oscuro. Despierta, nombra, sella y opera con tu propio daemon interior antes de cruzar hacia las cortes de los grimorios. Además, al adquirirla recibes un 20 % de descuento permanente en los próximos grimorios de Lucifer, Rey Belial y Rey Paimon.
Si quieres un nombre propio que no necesite linaje inventado para tener fuerza, comienza por la La Guía Definitiva del Demonio Interior — Edición Grimorio Completa.